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Opinión - 2 semanas ago

Manresa

No respeto a gente que da pistas atenuantes a los próximos violadores, porque los habrá, claro que los habrá

Una violación grupal en Manresa. El presidente de la Audiencia Provincial de Barcelona, Antonio Recio Córdova, es un juez de trayectoria muy acreditada. Tan acreditada que en la votación que sirvió para designarle ganó a una mujer, Ángels Vivas, que fue apoyada para el cargo por un numeroso grupo de jueces, que se basaban en que Vivas tenía mejores registros de mérito que el elegido. Vivas recurrió el nombramiento de Recio porque se sintió preterida a causa de sus opiniones políticas, porque es favorable al derecho a la autodeterminación para Cataluña, y porque es mujer.

Lo de la autodeterminación se puede dejar a un lado, porque parece que eso no entorpece la labor de una juez en casos de violación. Pero lo segundo puede que clame al cielo, porque el hombre elegido para el cargo es el presidente de una institución que ha sido enormemente benévola con una manada que violó en Manresa por turno a una cría de 14 años. La circunstancia atenuante, que ahorra unos cuantos años de cárcel a los malnacidos que se ensañaron con la chica, resulta ser que ella no ejerció ninguna oposición porque estaba inconsciente. Es posible que una mujer no lo hubiera permitido, que, de ser presidenta de la Audiencia barcelonesa Ángels Vivas, habría impedido que semejante sentencia se hiciera pública.

Y eso nos ahorraría algunos disgustos a quienes queremos mostrar nuestro escándalo con lo sucedido. Yo no sé lo que le puede pasar a uno si desacata. Capacidad para que la sentencia cambie, no tengo. Solo se me ocurre mostrar mi absoluta falta de respeto hacia el Tribunal que ha tomado como un atenuante para los cinco canallas que agredieron a la niña el que ella estuviese drogada.

No respeto a ese Tribunal. Creo que ha hecho daño a la niña y acaba de sentar una jurisprudencia carnicera para las mujeres, como si la hubiera pensado Santiago Abascal.

No respeto a gente que da pistas atenuantes a los próximos violadores, porque los habrá, claro que los habrá. El presidente de la Audiencia de Barcelona no es el responsable de que los haya, pero sí un cooperador necesario para que pasen menos años en la cárcel.

El paso que conduce desde los abusos a la violación está ahí, en la inconsciencia de la niña, que no decía que no.

Cualquier persona razonable consideraría el estado de la niña como un agravante, ¿no?

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